Desde la reforma del RETA, la cuota de autónomos depende del rendimiento neto que preveas obtener, no de una base elegida libremente. Entender el mecanismo evita sustos en la regularización anual.
En esta guía
- · Qué es el rendimiento neto que hay que declarar
- · Cómo se elige y se cambia de tramo
- · La regularización anual
- · Tarifa plana y bonificaciones
- · Cómo llevar el control desde tu contabilidad
Qué es el rendimiento neto que hay que declarar
Es la diferencia entre ingresos y gastos deducibles de la actividad, a la que se suma la cuota de autónomos abonada y sobre la que se aplica la deducción por gastos genéricos prevista en la normativa. Ese resultado, dividido entre los meses de alta, determina el tramo mensual.
Cómo se elige y se cambia de tramo
La previsión se comunica a la Seguridad Social a través del portal Import@ss. La normativa permite modificar la base varias veces al año en los plazos establecidos, de forma que puedas ajustar la cuota si tu actividad sube o baja durante el ejercicio.
La regularización anual
Al cruzar los datos de la declaración de la renta con lo cotizado, la Tesorería General de la Seguridad Social calcula si has cotizado de menos o de más. En el primer caso se reclama la diferencia; en el segundo se devuelve de oficio. Por eso conviene revisar la previsión al menos una vez por trimestre.
Tarifa plana y bonificaciones
Los nuevos autónomos pueden acogerse a una cuota reducida durante los primeros meses, con posibilidad de prórroga si el rendimiento neto queda por debajo del salario mínimo. Existen además bonificaciones por maternidad, cuidado de menores, pluriactividad o discapacidad, cada una con requisitos propios.
Cómo llevar el control desde tu contabilidad
Si tus ingresos y gastos están al día, el rendimiento neto acumulado se puede consultar en cualquier momento. En NumiGo el panel trimestral muestra ese acumulado, de manera que la previsión que comunicas a la Seguridad Social se apoya en datos reales y no en una estimación de memoria.
